JÜRGEN HABERMAS
Nacido en Düsseldorf el 18 de Junio
(1929-…)
La decadencia de la
esfera pública
La cultura de masas se hace en efecto, con su dudoso nombre
precisamente porque el crecimiento de sus proporciones se debe a su adecuación
a las necesidades de distracción y diversión de grupos de consumidores con un
nivel relativamente bajo de instrucción ( en vez de, al revés, elevar a un
amplio público a una cultura no sustancialmente degradada.
Un público pasivo que percibe la discusión púbica como un
elemento más de la cultura de entretenimiento es un público manipulable . Es un
público cuya opinión es potencialmente una opinión dirigida, construida desde
arriba por los verdaderos agentes de la vida pública en estas democracias que
ya no son – como debieran serlo – los ciudadanos, sino más bien los medios de comunicación
o los partidos políticos.
Puede suceder que la discusión política quede personalizada,
dominada por líderes carismáticos que ofrecen las opciones políticas que representan
como si fuesen mercancías atractivas para un público pasivo de consumidores en
lugar de defenderlas con argumentos ante un público activo de ciudadanos.
Un criterio normativo
para la teoría crítica
La teoría de la sociedad de Habermas se fundamenta, pues en
la intuición de que sólo en el habla, en la comunicación lingüística, está
contenida la posibilidad de relaciones intersubjetivas libres de dominio .”
Hablamos de acción comunicativa cuando los actores coordinan entre sí sus
planes de acción por medio del entendimiento lingüístico”. Una sociedad será
tanto más libre cuanto más amplios sean los espacios en los que la interacción
de sus miembros se organice mediante la acción comunicativa.
La colonización del
mundo de la vida
Según Habermas, para su propia conservación todas las
sociedades tienen que cumplir con éxito algunas funciones básicas: tienen que
garantizar la subsistencia física de los individuos y la preservación de sus
límites ( función de producción material),
tienen también que mantenerse cohesionadas por medios no simplemente coactivos (función de integración social) y, por último, tienen que
garantizar la transmisión cultural y la socialización de los individuos en las
normas y valores básicos de la comunidad (funciones
de reproducción cultural y socialización).
En tanto que las instituciones públicas y privadas, estas
instituciones forman parte del “Sistema” administrativo y económico. Su
funcionamiento las conecta también con el “Mundo de la vida” por una razón
crucial la producción y transmisión de conocimientos a la que sirven estas
instituciones depende esencialmente de procesos de entendimiento, de
intercambios de argumentos en los que solo deben imperar las mejores razones.
Ni el poder ni el dinero pueden ser sustitutos funcionalmente equivalentes. Un
sistema educativo que se limitase a impartir la doctrina oficial del Estado
totalitario, o que estuviese exclusivamente al servicio de patrocinadores
privados, de tal modo que solo se produjesen y transmitieran conocimientos demandados
por el sistema político o por el mundo empresarial, fracasaría a la larga como depositario
y transmisor de una tradición cultural que no puede medirse únicamente por su
conveniencia política o por su rentabilidad económica.
La competencia entre formas de integración social y formas de
integración sistemática (resalta) con más visibilidad que nunca… Los mecanismos
sistémicos (poder y dinero) acaba desplazándolo las formas de integración
social, incluso en aquellos ámbitos en que la coordinación consensual de la
acción no tiene sustituto alguno. Incluso allí donde está en juego la
reproducción simbólica del mundo de la vida. La mediatización del mundo de la
vida adopta la forma de una colonización del mundo de la vida.
LA DEMOCRACIA EN LA
SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA
La teoría de la democracia deliberativa parte del supuesto
de que e democracia la legitimidad del poder político no depende sólo del apoyo
electoral recabado en las urnas, sino de un consentimiento de los ciudadanos
que debe estar precedido de procesos de deliberación pública .La sociedad civil
y la esfera pública, en la que los ciudadanos tematizan y debaten los asuntos
de interés general al margen de las instituciones del Estado, se convierten así
en los verdaderos protagonistas de la vida política democrática. La sociedad
civil no tiene, ni puede temer, poder político, es decir, capacidad para tomar
directamente decisiones colectivamente vinculantes, pues eso corresponde a las
instituciones del Estado. Los parlamentarios ,gobiernos, etc. Puede y debe, en
cambio ejercer influencia sobre el Estado... La sociedad civil tiene que
cumplir determinadas condiciones. La primera de ellas es un nivel alto de
cultura política entre los ciudadanos, o la existencia de una cultura política
ilustrada y de una ciudadanía acostumbrada al ejercicio de las libertades. Esta
condición se opone a la desinformación y despolitización a la que tienden
estructuralmente las democracias de masas contemporáneas. La democracia
deliberativa necesita más bien una ciudadanía políticamente informada y activa,
interesada en la vida pública y en los asuntos de interés general. La teoría de
la democracia deliberativa es el escenario principal de la vida política es la
esfera política ( y no los consejos de ministros, ni siquiera las sesiones
parlamentarias)-.La democracia deliberativa requiere medios de comunicación
dispuestos a contribuir a la calidad de la opinión pública, es decir: medios dispuestos
a operar una selección de temas y una organización de sus contenidos que
favorezca la formación de una opinión pública informada y razonada. Los medios
dejan de cumplir su función cuando se someten a intereses políticos (burocráticos
o partidistas) o cuando quedan banalizadas e instrumentalizados por intereses
comerciales, dos tentaciones paralelas a las que siempre están expuestas en las
democracias actuales. Las sociedades en que existe esa sociedad civil informada,
movilizada y politizada que reclama la teoría de la democracia deliberativa. La
ciudadanía puede asumir circunstancialmente un papel activo e incluso decisivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario