miércoles, 28 de febrero de 2018

Teoría y arte como protesta emancipadora







THEODOR W. ADORNO
Nace en Frankfurt 11 de Septiembre (1903-1969)

La cultura culpable

El objetivo de Adorno y Horkheimer era conducir los presupuestos de la ética moderna hasta sus posiciones más avanzadas y extremas, para mostrar que detrás de la defensa ilustrada de la razón, entendida como motor de la práctica y la libertad, se esconde en realidad un principio de aniquilación y autodestrucción.
Cuando se defiende la recta razón como único motor de la acción frente al instinto, ella misma acaba por ser revocada por la naturaleza ciega, y el sujeto que antes oprimía sus impulsos se convierte en una víctima de sí misma.
Los dos autores el análisis de la “industria cultural” y la cultura de masas, un nuevo fenómeno en el que vieron manifestarse la dialéctica de la Ilustración, es decir, la conversión del pensamiento en dominio racional y su progresiva extensión sobre todas las esferas de la vida humana.
Los productos de la industria cultural se encontraban  constituidos de tal forma que terminaban por impedir cualquier tipo de capacidad imaginativa o espontánea en el espectador, el cual veía reducida su participación a la de un consumidor pasivo. “los consumidores son obreros y empleados, agricultores y pequeños burgueses. La producción capitalista los encadena de tal modo en cuerpo y alma que se someten sin resistencia a todo lo que se les ofrece.

LA VIDA YA NO VIVE

Con la demoledora sentencia del escritor austríaco Ferdinand Kürnberger (1821-1879), “ la vida ya no vive”, Adorno denunciaba la progresiva liquidación del individuo dentro de la aplastante sociedad moderna, que lo asfixiaba hasta no dejar espacio apenas para lo diferente. Apuntaba Adorno, de un “totalitarismo blando” ejercicio sobre las conciencias, que mostraba la aparente contradicción que encerraba el individuo moderno: por un lado, el sujeto se entendía como libre y autodeterminado pero, por otro, era aniquilado y reducido. Los seres humanos habían dejado de ser únicos e irremplazables, para transformarse en seres genéricos, cada vez más iguales entre sí, dentro de una colectividad que los convertía en anónimos. “ La regresión del hombre consiste hoy en la incapacidad de poder oír con los propios oídos aquello que no ha sido aún oído, de tocar con la propias manos aquello que no ha sido tocado “. Escribió adorno, quien dirigía su atención sobre las huellas en las que se hacía visible la dominación y la mercantilización de la sociedad.” No es posible la vida buena en medio de la vida falsa”, rezaba una de las más conocidas sentencias de Mínima moralia. No se puede pensar la idea de libertad individual dentro de una sociedad no emancipada.

El enigma del arte

Las obras de arte , y el arte mismo, eran entendidas por adorno como enigmas: “El carácter enigmático, bajo su aspecto linguístico, consiste en que las obra dicen algo y a la vez lo ocultan”.
Lo que veían en común entre el arte y la filosofía negativa es la presencia de un momento de protesta frente al dominio, el deseo de salvar lo “ no-idéntico”, es decir ,aquello que había sido olvidado por el sistema.
Adorno entendía el arte como antídoto frete a la cosificación de la cultura y de la sociedad, y esto era así porque en la obra de arte no se producía un tipo de conocimiento racional, sino respetuoso con los objetos.

Frente al color, el arte sombrío

Para Adorno, el arte no tenía la misión de comunicarse o transmitir un mensaje que embellezca la realidad, sino que poseía una función más importante: la expresión.
El arte no puede expresar alegría y reconciliación, sino dolor, violencia y sufrimiento generado por l proceso civilizador, de ahí que representar para Adorno el último ámbito posible dónde resistir frente a un mundo totalmente dominado.. No se daba en el ate de masas que promovía la industria cultural y que suponía una repetición ideológica del dominio; tampoco en el arte realista, que presentaba una ficticia reconciliación entre el hombre y la sociedad. Por eso, el arte auténtico debía sr sombrío, negro. Mientras que los colores expresan armonía, la claridad , la alegría, el goce y la despreocupación, el negro simboliza lo tenebroso, lo disonante, lo extraño y melancólico. El arte sobrio no quiere es esparcimiento ni la dicha. No busca refugio en el brillo de los colores y n el ruido ensordecedor de la cultura de masas, tal como aparece en la televisión o la publicidad.
Este carácter de negación radical era entendido entonces como la única salida posible frente a la producción masificada de los bienes culturales, una liberación que Adorno solo creía posible en el arte moderno.









EL UTILITARISIMO DE STUART MILL


JOHN STUART MILL
(1806-1873) Nacido en Londres

La definición de utilitarismo nació de Mill: “El credo que pone como fundamento de la moral la utilidad o el principio de la mayor felicidad posible, sostiene que toda acción es buena en proporción a su tendencia a promover lo contrario de la felicidad. Por felicidad se entiende placer y ausencia de dolor; por infelicidad se entiende dolor y privacidad de placer.”
Negamos el derecho de cualquier parte de la especie a decidir por la otra, o a cualquier individuo a decidir por otro lo que es o lo que no es su “propia esfera”. Si todas las ocupaciones estuviesen abiertas a todos, sin favor o sin desaconsejarlos a nadie ,los empleos irían a para a manos de los hombres y las mujeres cuya experiencia indique que son los más capacitados para ejercerlos dignamente. Cada individuo probará sus capacidades de la única manera en que pueden ser probadas – por la experiencia- y el mundo tendrá el beneficio de las mejores facultades de todos sus habitantes. Pero interferir anticipadamente mediante una limitación arbitraria… no sólo es una injusticia para el individuo sino también para la sociedad.

El socialismo no es la solución

El entorno de la inversión del capital le parecía algo justo, dados los riesgos que asume el inversor y por el ejercicio de la habilidad industrial; los empresarios son también productores de riqueza y deben de ser  recompensados por ello. Los trabajadores tampoco ganarían
 mucho si una parte mayor de los beneficios de los capitalistas se dividiera entre ellos, porque mayores serían  los beneficios obtenidos mediante la innovación en maquinaria, una mejor gestión. etc. que con la disminución de beneficios empresariales. La unión entre clases era deseable y posible sobre la base de que la cohesión social dependía de asumir actitudes política racionales .Sin entendimiento entre clases, su mutua ruina estaba asegurada.. “Para cada persona su propio modo de arreglar su existencia es el mejor, no porque sea el mejor en sí, sino porque es el suyo”.
Siendo conscientes de cómo es la naturaleza humana, decía el filósofo, hay que asumir que el mejor incentivo para la productividad no es moral sino económico, y eso obliga a establecer diferencias relativas a nivel de renta.
Sin la libertad de expresión, que Marx consideraba ilusa, una sociedad nunca podría descubrir mejores ideas que las heredadas de la tradición. A Mill no le interesaba un mundo perfecto, porque eso implicaba fanatismo y autoengaño. Los mundos perfectos de lo que denominaba “socialismo autoritario” eran también tiranías perfectas y, en cambio, los mundos perfectibles, sometidos a procesos de reforma y de mejora gradual, le resultaban mucho más interesantes, hospitalarios y creativos.

EL GOBIERNO DE LOS MEJOR EDUCADOS

Mill creía que la democracia ensalza la mediocridad y pone trabas a la excelencia. Su preferencia por la evolución, considerada mejor que la evolución, incluía la convicción de que era recomendable el gobierno de las
Élites sobre las masas ,independientemente de cómo este gobierno hubiera llegado al poder. Un ejecutivo no era bueno por salir de las urnas, sostenía, sino por la efectividad de sus acciones: al promover la mejora social, no ahogar al ciudadano, potenciar las libertades y ser aceptado por su buen funcionamiento. Mill manifestaba claramente que la mejor forma de gobierno era la democracia igualitaria, porque promueve la libertad de expresión,  pero insistía en que, sin educación, el igualitarismo era más un problema que un remedio, puesto que podía conducir a la situación en que masas mal o poco educadas tomasen decisiones suicidas.
La educación evita la tendencia a la simplificación y el pensamiento desiderativo, esto es, el que confunde el deseo con la realidad, error en el que caían el socialismo y la clase obrera, decía Mill. La pura fuerza, aunque fuera la de los votos, no era garantía de verdad ni de progreso.
Una educación general dada por el Estado sería una mera intervención para moldear a la gente conforme a un mismo patrón y hacer a sus miembros exactamente iguales. Como este molde era el que satisfacía al poder dominante, bien fuera monarquía, teocracia, aristocracia o cualquier otra forma de gobierno, cuanto más eficaz y poderoso fuera este poder, mayor despotismo establecería sobre la voluntad y el modo de vida de las personas.

Una democracia jerárquica

Defendía así las posiciones del republicanismo político clásico. La antigua tradición filosófica derivada del filósofo y jurista latino Cicerón (106-43 A.C). Sólo hay gobierno justo cuando se unen prudencia, justicia y virtud pública. Como la mayoría de la gente es poco racional y no calcula sus intereses reales, resulta difícil que las mejores decisiones políticas emerjan de la decisión de la mayoría.
Debería considerarse republicano, el gobierno que aplicase la ley de modo imparcial, que no perjudicase los intereses y los derechos legítimos de los ciudadanos, y que tratara a estos con equidad.
El talento de las élites y el gobierno popular coexistían en tensión en la política milliana Incumbía al pueblo la función de reivindicar y exigir mejoras sociales pero, junto a los representantes de la mayoría numérica a quienes correspondía la crítica y la inspección, debían existir quienes tuvieran en sus manos el manejo real de los asuntos: “ un pequeño número de hombres ilustrados, expertos y preparados al efecto por una educación y práctica especiales”

LOS LIMITES DE LA DEMOCRACIA
Los derechos existen porque son útiles a la sociedad, y, ejercicios de forma coordinada, permiten fraguar sociedades en la que aumenta la felicidad de los individuos. Los elementos centrales para experimentar una vida humana – la libertad, la justicia , la veracidad, la imparcialidad, etc. – no son “sustancias”, es decir, entre autónomos y eternos, sino procesos cuyo significado se identifica con sus usos, es decir, con la forma en que ejercen, se viven y se reivindican.

Requisitos para una democracia útil

Un Estado que no diera oportunidad a la consolidación de su sociedad civil y a la libre iniciativa, o sin capacidad para conjugar libertad e igualdad, no sólo sería ineficaz sino un auténtico infierno.
La igualdad de d derechos que el filósofo preconizaba, nada tenía que ver con la  igualación de resultados que no reconoce la diversidad real de los humanos. Aunque, en su opinión, libertad y equidad eran inseparables, la equidad no implicaba forzosamente una igualdad mecánica. Cuando no es uno mismo sino la masa quien tiene la última palabra en cuestiones de moralidad o de forma de vida, los individuos se vuelven inevitablemente desgraciados o estúpidos. Las tiranías, observó Mill, no necesitan un poder dictatorial y policial para triunfar. Les basta con apoyarse en esa masa indolente y silenciar a los individuos creativos, que son también los más reflexivos.
La “simpatía silenciosa  de la mayoría silenciosa puede hacer aún más daño que el despotismo de un solo hombre”. Los prejuicios, la estupidez y la mediocridad colectiva, la miseria intelectual, en definitiva, podían ser más dañinas que la miseria económica, porque desactivan el pensamiento crítico.
En suma, no hay sociedad libre sin derecho a la defensa de las opiniones personales, por mucho que estas choquen con las ideas tópicamente aceptadas por la mayoría. “los genios suelen solo pueden respirar libremente en una atmósfera de libertad”
Despotismo  político, tiranía de la mayoría y mediocridad de los individuos eran tres estigmas que padecería necesariamente el país done no hay se fomentasen la libertad, la diversidad y la educación.
Una democracia sin civilización sería imposible, un absurdo, del mismo modo que no habría democracia sin una protección efectiva de las libertades y los derechos.

No hay prohibición más allá del daño

Decía Mill, no se puede obligar a nadie a actuar de una determinada manera, con el argumento de que lo indicado redundará en su beneficio o porque, en opinión de otros, lo hará más feliz, más sabio o más justo. Nadie puede ni debe ser salvado de sí mismo si el no lo desea. Este es el “ principio de libertad individual”, que atañe a la conciencia y es inviolable. Se podía legítimamente argumentar, intentar persuadir con buenas razones al bebedor de que su conducta resulta negativa, porque afecta tanto a la salud de su cuerpo como al bienestar de su familia…pero no obligarlo a modificar sus opiniones y acciones, ni siquiera por su bien. Desde el punto de vista utilitarista los derechos siempre residen en las personas, y pretender que alguien, o incluso la sociedad entera, pueda entera, pueda decidir contra un individuo supone reducirlo a la condición de simple objeto.
 La sociedad tiene derecho a coaccionar y castigar, aunque su principio básico sea dejar hacer libremente a los individuos y no pretender organizarlos. Nadie puede inmiscuirse en la forma en que los padres educan o alimentan a sus hijos y sin embargo, ante situaciones familiares extremas con daño a los menores, el Estado tiene  el derecho y la obligación de velar por los derechos de los niños y puede establecer castigos penales a los progenitores irresponsables.. De este modo, la libertad se transforma en un arte de vida y la coacción marca las fronteras de la acción social legítima.

El mundo no necesita a Dios

Desde la Edad Media, los principales representantes de la corriente del pensamiento religioso conocida como escolástica elaboraron argumentos lógicos   que pretendían demostrar la existencia de Dios. Mill afrontó estos argumentos, verdaderos clásicos de la teología occidental, para mostrar que eran filosóficamente irrelevantes.

El deber moral tenia que arraigar en la reflexión racional y estar destinado a la utilidad pública. No son los dioses quienes convierten la moral en una exigencia, sino la moral la que Ia  guía  – o debe guiar – los mandamientos divinos. Además , un Dios infinito le parecía incompatible con la idea del bien y del mal y con la exigencia de la responsabilidad personal.
Puesto que la hipótesis divina resultaba simplemente inverificable, “ la humanidad puede desarrollarse sin la creencia en el cielo”. Situar la felicidad en el más allá tan solo indica que alguien es profundamente desgraciado en la vida presente. ¿Qué permanecería en pie del cristianismo cuando el avance de las ciencias desvelara cuanto  entonces parecía un misterio y se perdiera el carácter trascendente de su mensaje?









martes, 20 de febrero de 2018

LIGA NACIONAL SENIOR DE WATERPOLO DE MADRID

LIGA NACIONAL 3ª CATEGORIA. 
CLASIFICATORIA PARA ASCENSO A 2ª CATEGORIA 

SABADO 17 DE FEBRERO EN VILLALKOR

VILLALKOR VS BRAINS PISCINA DE VILLALKOR A LAS 20:30

RESULTADO  8-4

EL EQUIPO DE VILLALKOR EMPIEZA CON BUEN PIE LA COMPETICIÓN CLASIFICATORIA CON OPONENTES DIRECTOS COMO ES EL CASO DEL BRAINS.

RESULTADO CÓMODO QUE PUDO A TODAS LUCES SER MAS ABULTADO

ARBITRAJE PLANO QUE NO INFLUYÓ EN EL RESULTADO DE FORMA DECISIVA.

HABRÁ QUE ESPERAR TRES SEMANAS PARA SEGUIR EN ESTA COMPETICIÓN-

A SABER :

LA PRÓXIMA SEMANA DESCANSO 

SEGUNDA SEMANA SE JUEGA CON EL EQUIPO DE POZUELO MUY SEPARADO DEL NIVEL DE CABEZA.

 LA TERCERA SEMANA CUANDO SE JUGARÁ  CON EL EQUIPO DE CIUDAD DE ALCORCÓN. 

SI NO  HAY FIESTAS O MÁS DESCANSOS

LO QUE SE DICE UN ALARDE DE EFICACIA Y PREVISIÓN PARA  UNA COMPETICIÓN DESCAFEINADA


domingo, 11 de febrero de 2018

TOTALITARISMO FORMA DE DOMINACIÓN

HANNAH ARENDT

LA NECESIDAD DE COMPRENDER EL MAL RADICAL

Publicado en 1951, Los orígenes del totalitarismo es un clásico de la teoría política
”Comprender, sin embargo, no significa negar la atrocidad ,deducir de precedentes lo que no los tiene o explicar fenómenos por analogías y generalidades tales que ya no se sientan ni el impacto de la realidad ni el choque de la experiencia. Significa , más bien, examinar y soportar conscientemente la carga que los acontecimientos han colocado sobre nosotros. Ni negar su existencia ni someterse mansamente a su peso como si todo lo que realmente ha sucedido no pudiera haber sucedido e otra manera. La comprensión, en suma, es un enfrentamiento impremeditado, atento y resistente, con la realidad , cualquiera que sea o pudiera haber sido esta.
Según la definición aportada por la pensadora de Königsberg, un estado totalitario es aquel que responde ante todo a una dinámica ideológica y obedece a una “visión del mundo” en un sentido peculiar y privativo. La enorme complejidad de la  realidad queda reducida, según la óptica totalitaria, a una sola idea, convertida en la clave oculta de todo cuanto ocurre, de todo cuanto aparece y desaparece en la superficie del mundo. La lucha perpetua de las razas superiores por la supervivencia y por la supremacía se convierte en el motor absoluto de la historia para el nazismo, mientras que para el estalinismo ese motor no es otro que la necesidad histórica que lleva el proletariado a expulsar de la realidad a las clases sociales que entorpecen o frenan el progreso.
De este modo, ambas ideologías eran más bien modelos deformados de una fe ciega en la omnipotencia del poder, que no distinguía  entre la naturaleza y la historia, y que acababa considerado al individuo poco menos que algo despreciable y ,por tanto, prescindible.
La máxima “todo es necesario” se convierte en totalitaria solo cuando promueve la perspectiva correlativa de un “todo es posible”.
Únicamente la ideología totalitaria contempla el mundo normal de la vida como una apariencia que está condenada a ser rediseñada y concibe la sociedad plural como un material en bruto que ha de ser recreado por medio del terror.

La imposibilidad de castigo del mal radical

El concepto Kantiano de “mal radical” en referencia al crimen totalitario.  Para Kant, esta noción aludía a la perversidad del corazón humano, que nunca se deja guiar en exclusiva por la razón moral, sino que busca siempre, a la vez , su propio interés egoísta.  El mal radical aparece por tanto como una cualidad de los sucesos y del universo de los engloba. Pero en la determinación arendtiana  de  esta noción entra necesariamente en juego también la perspectiva de la victimas supervivientes, la de los jueces que tomaron en consideración lo ocurrido y, en general, la de todos los vivientes que reflexionan sobre una tragedia de estas proporciones. Esta perspectiva a posteriori es la que repara en que no cabe ningún castigo adecuado para los autores de las matanzas administrativas, en que no hay pena que pueda corresponder a la proporción del crimen cometido, lo cual no implica, por supuesto, el absurdo de que los culpables no deban ser condenados. Esta mirada posterior de los acontecimientos encuentra asimismo que no hay tampoco ninguna actitud moral o acto personal que puede estar “ a la altura” de lo ocurrido: el perdón es absurdo; la venganza ,irrelevante; la empatía, imposible. La gran creación del totalitarismo es un mal imperdonable e imposible de castigar, y este mal radical es también su legado.

La enseñanza del imperialismo

De acuerdo con la pensadora, estos factores genéticos del totalitarismo son, por un lado, el imperialismo de las potencias europeas en proceso de expansión por todo el orbe y ,por otro lado, la difusión del antisemitismo como elemento detonante y destructivo del gobierno a través de la ley.
En esta perspectiva, el rasgo más significativo del imperialismo europeo del último tercio el siglo XIX consistió en que los Estados-nación europeos se anexionaron vastísimos territorios en África y Asia sin tener que definir ninguna comunidad política entre los gobernantes y los gobernados, Los ingentes poblaciones nativas, incorporadas sobre todo a la soberanía francesas y a la británica, carecían de un estatuto de ciudadanía, más tampoco eran directamente súbditos en curso de homogenización con la población nacional, ni, en fin esclavos sin más.
El doble nacimiento de los vivientes

El sujeto humano es el ser que , por haber nacido al mundo, por haber aparecido como un inicio efectivo e irrepetible, tiene en sí mismo la capacidad de iniciar. Dicho de otro modo, es el viviente que, por la novedad que es su natalidad, puede poner en marcha procesos de cambio que tiene sentido no ya solo para él mismo, sino para la pluralidad de sus semejantes con quienes coexiste en el presente.

La inexistencia del pensamiento
Tal y como dejó escrito en su última obra, La vida del espíritu:
La única característica notable que se podía detectar en su comportamiento pasado y en el manifiesto a lo largo del juicio y de los exámenes policiales anteriores fue algo enteramente negativo: no era estupidez, sino la inexistencia completa de pensamiento.
La vertiente añadida es ,porque este hombre no piensa. Es organizador inteligente que tiene en la cabeza todos los cálculos relativos a medios, recursos, tiempos y reglamentos no tiene, o no se permite tener, un pensamiento. Y es que pensar consiste, antes que nada, en detenerse sobre la experiencia vivida y en atender al sentido de lo que ocurre, de lo que uno hace y de lo que va a hacer.

Cuanto más se le escuchaba (a Eichmann), más obvio se volvía el hecho de que su incapacidad para hablar estaba estrechamente ligada con su incapacidad para pensar, es decir, para pensar desde el punto de vista de alguien distinto. Ninguna comunicación era posible con él, no porque mintiera sino porque estaba rodeado por la más fiable de todas las salvaguardias contra las palabras y contra la presencia de los otros, y por tanto la más segura salvaguardia contra la realidad como tal.
Eichmann no necesitaba sino recordar el asado para sentirse seguro que de no estaba mintiendo y no estaba engañándose, ya que él y el mundo en el que había vivido estuvieron en plena armonía en un momento dado. Y la sociedad alemana de ochenta millones de personas se había parapetado contra la realidad y la facticidad por exactamente los mismos medios, el mismo autoengaño, mentiras e imbecilidad que estaban incrustados en la mentalidad de Eichmann.

El nuevo tipo de criminal del que Eichmann es el modelo no piensa. La ideología totalitaria, por un lado, y la racionalidad instrumental ,administrativa y técnica, por el otro, convergen como si se tratara de una tenaza y conducen a la desesperación del pensamiento.
La tesis de banalidad del mal estriba en este hallazgo de un “ nuevo tipo de criminal terrible y terroríficamente normal”. Aunque Arendt se mantuvo firme en su rechazo a que el Holocausto nazi o el gulag soviético se interpretaran como meros episodios o ejemplos de una lógica subyacente de la modernidad.

DOS MALES QUE SE COMPLEMENTAN
Los consejos judíos eran una pieza dentro de la maquinaria de exterminio implantada por Eichmann. Creados en los guetos de internamiento forzoso, aunque no en todos los territorios ocupados ( no, por ejemplo, en Francia ,Italia. la Unión Soviética o los Balcanes), estos consejos estaban dirigidos por judíos destacados de sus respectivas comunidades.  Sobre ellos recaían las tareas de organización de las penosas condiciones de vida bajo la reclusión. En algunos casos incluso intervinieron en la redacción de las listas de deportados, cuyas cifras y periodicidad fijaba el equipo de Eichmann, como recordaba Arendt.

Los miembros de los consejos estaban ellos mismos condenados a muerte, pero entretanto llegaba su momento desempeñaban un papel accesorio en el control del proceso.
Allí donde vivían judíos, existían entre ellos líderes reconocidos, y estos líderes, casi sin excepción, cooperaron con los nazis de una manera o de otra, por una razón u otra. La verdad es que si el pueblo judío hubiera carecido realmente de organización y liderazgo, se habría producido el caos y mucha calamidad, pero el número total de víctimas difícilmente habría alcanzado la cifra de entre cuatro y medio a seis millones.
El estudio arendtiano no ocultaba que ese colapso del juicio y , con él, el colapso de la acción se extendieron a toda la sociedad europea. Se produjo no solo en Alemania y entre fuerzas políticas, sino también en los medios culturales e intelectuales, y entre las confesiones religiosas  ,incluida la Iglesia católica.
El mal puede ser extremo, puede destruir la existencia y la coexistencia de los seres humanos puede asolar el mundo y quebrantar la condición humana y no dejar nada en sustitución de aquel y de esta. Pero no por ello el mal posee una profundidad metafísica, no por ello encubre unas raíces que comuniquen con dimensiones desconocidas de la realidad o de la humanidad ni tiene el atractivo y el poder de lo demoníaco, sino que se mantiene como una catástrofe demasiado humana.

En defensa de la desobediencia civil

El hecho de actuar en grupo., de desafiar en público a la autoridad y de hacerlo sobre la base de una opinión común, que se quiere no solo defender sino también difundir, caracterizan a la desobediencia civil.
En este contexto y en contra de la opinión de los revolucionarios de izquierdas. Arendt tenía claro que “ lo que amenaza al grupo estudiantil, principal grupo de desobediencia civil del momento, no es el vandalismo, la violencia, los malos modos y las peores maneras, sino la creciente infección de ideología que experimenta el movimiento (maoísmo, castrismo, estalinismo, marxismo-leninismo y otras semejantes) y que, en realidad, escinde la asociación y la disuelve.

La conexión entre las mentiras a la opinión pública, el engaño institucional – ya que nunca hubo declaración oficial de guerra de los Estados Unidos contra el régimen socialista de Vietnam del Norte, como si esta guerra no existiera - y el autoengaño de políticos y especialistas hizo que los objetivos de la intervención fueran cambiando de año en año y de fracaso en fracaso, y que finalmente la denuncia de los contestatarios civiles ganara ante esa misma opinión púbica la credibilidad que el poder gubernamental despreció y desperdició.

La violencia y su relación con el poder
La violencia, por tanto , se encuadra en el segundo orden de la acción establecido en la Condición humana, el del trabajo, que puede desplegarse en soledad o puede ser ejercido por un solo ser humano sobre muchos otros.
La violencia se halla ante una completa  imposibilidad de generar poder, pues tal como lo entiende Arendt este requiere de un grupo de seres humanos que esté unido en su diversidad y que asuma la capacidad d actuar concertadamente.. Sobre la violencia: “La violencia puede siempre destruir el poder; del cañón de un arma brotan las órdenes más eficaces  que determinan la más instantánea y perfecta obediencia. Lo que nunca podrá brotar de ahí es el poder”.
Donde la violencia ya no es apoyada y sujetada por el poder se verifica la bien conocida inversión en la estimación de fines y medios. Los medios, los medios de destrucción, ahora determinan el fin, con la consecuencia de que el fin será la destrucción de todo poder.

PENSAR,QUERER Y JUZGAR

Tal como rezaba en una de las citas predilectas, debida al político romano Catón de Útica (95 a.C. -46 a.C.) experimentó que gracias al pensamiento “nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca menos solo  que cuando está consigo mismo”.

Las dimensiones del pensar

Cuando pienso no me encuentro donde estoy en realidad; no estoy rodeado de objetos perceptibles a los sentidos sino de imágenes invisibles para todos los demás. Es como si me hubiera retirado a un país mágico, el país de los invisibles, del que no podría saber nada si no estuviera dotado de la facultad de recordar y de imaginar.

La fractura de la voluntad
¿Qué es la libertad?   Allí donde los hombres aspiran a la soberanía, ya sea como individuos, ya como grupos organizados, deben someterse a la opresión e la voluntad, sea esta voluntad individual con la que me fuerzo a mí mismo o “ la voluntad general” de un grupo organizado. Si los hombres aspiran a ser libres, es justamente a la soberanía a lo que deben renunciar.




lunes, 5 de febrero de 2018

La sociedad vista por Popper

KARL POPPER

Sociedad abierta y gobierno democrático

Esta forma de solucionar problemas solo tiene cabida en una sociedad donde la gente tiene libertad para expresar creencias contradictorias entre sí y perseguir objetivos que chocan unos con otros. A este tipo de sociedad, Popper la denomina “sociedad abierta”. En ella es esencial la libertad, aunque también la tolerancia, puesto que todos reconocen que sus creencias pueden estar equivocadas . Por otro lado, no sólo los más inteligentes y mejor informados tienen derecho a ejercer libertad intelectual, ni solamente los más favorecidos física y mentalmente y económicamente vienen derecho a perseguir sus metas, de suerte que el Estado ha de garantizar que la gente alcance un nivel mío de formación, salud y renta que le permita ser realmente libre para proponer y criticar.

Claro que no es nada fácil ser libre. Cuando uno acepta su libertad, acepta también la responsabilidad sobre sus decisiones, las cuales pueden abrumarle porque son demasiadas, porque son a veces difíciles, porque muchas veces  sus efectos son impredecibles y porque entre los efectos (predichos o no) de sus actos habrán algunas repercusiones no deseadas. De ahí la necesidad profunda de que sean otros los que decidan por nosotros. Pero también queremos seguridad. Por eso queremos creer que los que deciden por nosotros saben lo que hacen.

Sociedad abierta y sus enemigos

¿Porqué el pensamiento político no encara desde el comienzo la posibilidad de un gobierno malo y la conveniencia de prepararnos para soportar a los malos gobernantes, en el caso de que falten los mejores? Pero esto conduce a un nuevo enfoque del problema de la política, pues nos obliga a reemplazar la pregunta “¿Quién debe de gobernar?” por la nueva pregunta “¿En qué forma podemos organizar las instituciones políticas a fin de que los gobernantes malos o incapaces no puedan ocasionar demasiado año?”

El racionalismo como actitud

Racionalista es una “actitud que procura resolver la mayor posible de problemas recurriendo a la razón, es decir al pensar claro y a la experiencia, más que a las emociones y a las pasiones. “. El racionalismo no se opone al empirismo sino al irracionalismo. El racionalismo clásico – que Popper llamo “intelectualismo” y que tenía como máximo exponente a René Descartes (1596-1650) – sostenía que las fuentes últimas del conocimiento hay que buscarlas en el intelecto humano, mientras que el empirismo clásico, representado por Hume – que Popper denominó “sensualismo” – preconizaba que esas últimas fuentes no pueden provenir de otro sitio que de los sentidos.
A la pregunta de que “como sabes que son las doce”, cabe dar repuestas sensualistas como “aquí y ahora veo que mi reloj marca las doce” e intelectualistas como “ la sensación de mi retina ha de ser causada  por algo externo a ella”, que paso a paso y en combinación unas con otras se reduzcan a respuestas todavía más simples y fiables, hasta llegar a la certeza absoluta.

Racionalismo crítico en torno a 1960

Juzgar una creencia no requiere justificarlas aisladamente, sino tan solo argumentar porqué es preferible a otras creencias rivales, criticando éstas y presentando aquella como la menos mala.
El justificacionista identifica el modo en el que se ha justificado la verdad de un enunciado o la validez de una norma con su validez o verdad. Pone su esfuerzo imaginativo en construir justificaciones. El crítico, en cambio, reconoce con más facilidad que un enunciado pudiera no ser verdad o que una norma no debiera ser válida, puesto que separa la justificación de la verdad y de la validez. Pone su esfuerzo imaginativo en la formulación de nuevas y más audaces posiciones.

Determinismo científico y determinismo científico

La idea intuitiva e determinismo puede resumirse diciendo que el mundo es como una película de cine: la fotografía o la escena que está  proyectándose es el presente . Las partes de la película que ya se han proyectado constituyen el pasado. Y las que aún no se han proyectado constituyen el futuro.

Lo que Popper llamó determinismo religioso es en realidad una variedad de fatalismo. Tanto el fatalismo como el determinismo asumen que todo esta predeterminado, solo que el primero desde premisas no empíricas y el segundo desde premisas empíricas.

El fatalismo lógico, discutido por Aristóteles o los estoicos sostenía lo siguiente: todos los enunciados son verdaderos o falsos, por tanto ya son verdaderos o falsos hoy los enunciados que hablan de sucesos que tendrán lugar mañana, pero entonces tales sucesos están predeterminados. Según el fatalismo teológico, típico de la especulación medieval, hay un dios omnisciente, luego hay un dios que conoce lo que sucederá mañana, por tanto lo que sucederá mañana está predeterminado.

No desaparece la opción de omnisciencia: como dejaba claro Laplace en su Ensayo filosófico sobre las probabilidades (1814), no se apela a una inteligencia fuera del universo que conoce el futuro, pero sí a una inteligencia dentro del universo que lo calcula si le dan todos los detalles del presente junto con todas las leyes e la naturaleza.


Se ha demostrado que nadie puede saber hoy que sabrá mañana; pero actuamos en nuestro entorno de acuerdo, entre otras cosas, a lo que conocemos; por ende, si no podemos predecir qué conocemos mañana, no podemos predecir cómo será mañana   nuestro entorno. Predecir un sistema desde dentro es imposible. Lo cual por cierto reafirma el antihistoricismo en filosofía política.

El Narciso se torno Cardo

NARCISO EN CARDO

Al mirarse en el agua se volvió  Narciso según la leyenda. En este caso algo ha debido pasar .El agua se agitó ante la mirada y apareció un cardo espinoso en su lugar.

El Domingo  4 de Enero se jugó la 2º Fase de Competición  para equipos absolutos a la fase de ascenso a Tercera Nacional. 

Es patético un nombre tan largo como inexpresivo para una competición tan descafeinada,insulsa e inútil

En las instalaciones del Real CN Canoe se enfrentaban los equipos de Villalkor y de Canoe.

La semana anterior el resultado quizás algo ajustado en función de los resultados previos, presagiaban algo más convincente.

Ante las espectativas levantadas...?   el resultado volvió a reafirmarse una vez más como una competición descafeinada.

Un resultado de 22-11 a favor del Villalkor reclamaba a voces una nueva alternativa y reciclaje de esta competición floja y de dudoso interés.

Quizás el Torneo de WakaWaka debiera dejarse en el tintero y tomar cartas en el asunto sobre este tipo de competiciones de nuestro waterpolo senior.

Todavía me pregunto qué pinta el Real Canoe de jugadores Master en una 2º Fase en la que los equipos que la forman debieran prepararse de manera eficiente para la anhelada subida a la 2º Categoría Nacional.

Lo único destacable ,un Roberto Cerezo experto y firme que delimito los caminos que debían seguirse sin salirse del lindero. Al menos disfrutamos de un cierto ritmo, rigor y certeza.
El partido bronco desde el inicio  pudo resultar como el rosario de la aurora del Sábado anterior.
 Si bien como ya se ha comentado ,un par de decisiones arbitrales del Sr. Cerezo  dejaron las cosas listas para sentencia.

El equipo Villalkor con ausencia e intervenciones de jugadores jóvenes  dieron un aspecto ligeramente diferente a las últimas jornadas.
Por momentos se aprecia un juego ligero y eficaz , alternándose desesperadamente con otro de un juego lento y con tomas de decisiones tan individualistas como ineficaces.

El interés de la Federación por esta competición es casi  tan pareja como con las otras competiciones de grupos de edades.

Condenados a vegetar a lo largo de este Trimestre a merced del estado de ánimo de nuestros árbitros.  
La venida del Seleccionador Nacional a la piscina del Real Canoe con  un convenio establecido por parte de la FEN para aumentar el nivel de nuestros jugadores jóvenes ya suple con generosidad las otras deficiencias.

El año pasado se retiraron cerca de 100 jugadores por el motivador ambiente que nos rodea y esperamos romper el record en la próxima edición y si no al tiempo.